El niño tirano- SdE-Síndrome del emperador

                     El niño tirano con síndrome de emperador.




Niño tirano: ¿Un problema o una ventaja inesperada?


Tener en la familia un niño tirano a veces puede ser muy útil y en absoluto no significa nada negativo para los progenitores. Esta "desventaja" de su hijo o hija se puede convertir en un beneficio: la situación material de la familia puede mejorar mucho si intentamos resolver la tarea de forma creativa. Es probable que ese niño pueda provocar el daño a los ajenos, sin embargo es mejor que sufran ellos que nosotros.

Hay un relato del escritor estadounidense O'Henry, el título de ese relato puede estar traducido al español como "El rescate del Jefe Indio" ("The Ransom of Red Chief"). Puede ser que primeramente fuera un ensayo documental, pero como los relatos artísticos se venden mejor, el escritor se vio obligado a declarar que las circunstancias, descritas en el relato, fueron inventadas. Pero nosotros entendemos la verdad, ¿sí?


Se trata de dos colegas, estafadores honestos, que querían ampliar su esfera profesional y decidieron por primera vez tratar de obtener el rescate por un niño secuestrado. Sin embargo, los progenitores de un chico - personas muy deshonestas - provocaron el secuestro de su hijo-tirano, el pequeño monstruo con el síndrome del emperador. En lugar de tener miedo, llorar, echar de menos a sus familiares, esa creatura sin empatía y sin piedad, ignorando los límites establecidos, mostraba el comportamiento violento y antisocial a sus secuestradores amables.

Como consecuencia, los estafadores - sufriendo por la actitud antihumana del pequeño bárbaro - no solo no obtuvieron su rescate (con el cual contaban con cierta seguridad), sino debieron proponer a cambio todos sus ahorros, accumulados durante meses de trabajo duro a través las acciones criminales bastante difíciles, a los padres del chico horroroso, solo para comprarse algunas horas de "handicap" para escapar rapidísimo del lugar "del hábitat" del chico-tirano.

Aquí os pongo el fragmento de la conversación con el psicólogo de uno de las víctimas del chico-tirano, que aleatoriamente se hizo conocido al público muchos años después de los hechos descritos (los datos personales están encubiertos): 

"¡No tenía en absoluto tolerancia a la frustración! La palabra "no" solo provocaba su agresión, fue imposible convencerlo de que estaba secuestrado y tenía que sentirse asustado. ¡El casi quemó a mi colega! El pequeño granuja tenía trastorno oposiciónista-desafiante, ahora lo veo claro. Pero en aquella época éramos jóvenes, no sabiamos cosas así. De parte de sus padres fue una conducta muy antisocial permitirles a dos desconocidos indefensos hombres secuestrar su hijo tan peligroso. El rompió la carrera de mi pobre cómplice: el chaval no pudo volver a la ruta honesta de crímenes y terminó de empleado en una empresa de apoyo social para ancianos en una region depresiva y escondido solo para evitar la probabilidad de comunicarse con los niños". Y se ha echado a llorar.

Pues, en conclusión hay que remarcar que no creo que la reeducación de los progenitores del chico descrito en el relato fuera de verdad necesaria. El respeto mutuo, la coherencia, la evitación de manipulación no siempre son cosas, las cuales ayudan a sobrevivir en nuestro mundo. Nunca sabes que vertiente te va a mostrar la vida; quizás el síndrome del emperador sea útil. Lo que parece lo más importante es ser capaz de adaptarse rapido a la llamada de las circunstanciales y saber recuperarse después de los fracasos. Para no romperse como este pobre joven estafadorcito del relato... 

                                                                Ksenia Khanova



Niño tirano. Problema de la herencia o de la educación

 

En la actualidad el fenómeno del "niño tirano" ha generado un amplio debate entre los expertos y los padres sobre si su comportamiento es el resultado de la herencia genética o del entorno educativo.

Por un lado, la herencia puede influir en aspectos temperamentales y emocionales del niño, como la predisposición a ser más impulsivo o dominante. Además, los niños cuyos padres consumen drogas y alcohol pueden ser propensos a la agresión y los malos hábitos. No obstante, la predisposición a la violencia puede heredarse si la familia tenía parientes con trastornos mentales.

Es verdad que ciertos rasgos pueden transmitirse de padres a hijos, afectando el nivel de agresividad o la capacidad de control emocional.

Sin embargo, la educación y el ambiente familiar desempeñan un papel principal en la formación del carácter y la conducta. Un niño puede volverse "tirano" si crece en un entorno donde no hay límites claros, la disciplina es inconsistente o se le cede poder para evitar conflictos. Normalmente este surge en familias muy permisivas. La falta de autoridad y el excesivo consentimiento fomentarán comportamientos autoritarios y desafiantes.

Además, los factores sociales como la influencia de los medios de comunicación, del cualquier entorno y estrés familiar contribuyen a la conducta negativa, por eso, la mayoría de los especialistas coinciden en que el problema no es exclusivamente genético, sino la interacción entre herencia y educación. En mi opinión, este es el enfoque más correcto.

En conclusión, para resolver el problema del niño tirano sería fundamental combinar una educación con límites claros, afecto y condiciones apropiadas. Hay que tener en cuenta la posible influencia de los rasgos heredados. Solo un enfoque integral permitirá corregir estas conductas y promover una personalidad equilibrada.  

                                                                Natalia Pavlova

 

El niño dictador 

El niño dictador dirige la vida de sus padres. El estilo de la vida de la familia depende de su humor y su personalidad. El dictador decide qué van a hacer los adultos, crea un fondo emocional para cada día. 

Al dictador no le importa lo que piensen de su comportamiento la gente: los profesores en el escuela, los amigos de su familia y los peatones en la calle. 

El niño dictador es un producto genérico y también el resultado de la sobreprotección de sus padres. La mezcla de estos dos factores produce un tirano verdadero. 

Los padres deben ser atentos. Si el niño se siente como el ombligo del mundo, hay un peligro grave de que se convierta en un dictador algún día.     

                                                                            Vera Smacina




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